viernes, 29 de enero de 2010

Afrodescendencia y Afrovenezolanidad


En la mayoría de los países latinoamericanos, que formaron parte de conquistas y que luego pertenecieron a formar parte de colonias de sociedades dominantes, exista una gran diversidad cultural, pero esta diversidad cultural se dio de una manera obligada e impuesta, al punto que surgió una transculturización reprimida ante la sociedad que poco a poco el inconsciente colectivo iba a tomar elementos esenciales de estas nuevas culturas, apropiándose sin darse cuenta de algunas de sus costumbres, tradiciones entre otros elementos representativos de las algunas culturas en este caso la cultura africana en nuestro continente americano.
En algunos lugares estas manifestaciones se dieron de una manera más marcadas que en otras, esto posiblemente se debe a las procedencias étnicas africanas, también a las condiciones geográficas en donde se desenvolvieron estos grupos discriminados por los sociedades dominantes de la colonia, las cuales usaba a estos como instrumentos de trabajo, sin embrago estos grupos étnicos, mantenían su cultura a través de rituales que fueron sustituyendo con las celebraciones del calendario cristiano, los cuales coincidían con algunas celebraciones relacionadas con fenómenos naturales como los de fertilidad por nombrar solo uno de ellos, los espacios de estas celebraciones se dieron en lugares destinados por los patrones para sus manifestaciones apartadas de las áreas sociales, también se dio el caso de los esclavos que se escapaban y pasaban a ser llamados “negros cimarrones”, estos se organizaban formando comunidades de esclavos escapados (cimarrones), a estas comunidades se les nombro Macumbé en el caso de Venezuela, Quilombo en Brasil y Palenques en Colombia, comunidades que se van a fortificar como pequeños pueblos de esclavos escapados o libres.
Estos espacios determino un amplio desarrollo social y cultural de estas etnias africanas radicadas en Latinoamérica, ya que su cultura se podría desarrollar de una manera más independiente, las condiciones climáticas y geográficas les beneficio para el cultivo de alimentos de características tropicales los cuales también se producen y se consumen en África, también la cercanía al mar les proveía de alimentos característicos de estos lugares, las influencias culinarias en la alimentación diaria latinoamericana en este caso venezolana son un reflejo directo del contacto del los pueblo africanos con el continente americano, sin embargo el contacto se va a mantener en el inconsciente y consiente colectivo, ya que ese tipo de fenómenos hasta podría causar la llamada vergüenza étnica, pues la sociedad nos ha implantado una serie de paradigmas falsos a la hora de definirnos como sociedad multicultural, por eso habrá que aceptar diversas características que están a la vista y que no reconocemos o no queremos reconocer, así que en Latinoamérica somos una gran mezcla de culturas indígenas, europeas y africanas.
En el caso de Venezuela, los ademanes, los gustos por el sabor, el color, el ritmo, entre otras características notables en su gentilicio nos declara que todos Somos negros.

Lic. Rubén Darío Torres Rojas.

1 comentario:

  1. Buenos Días:

    Acabo de leer con atención tu artículo, pues estos temas me interesan en razón de mi formación y de mi nacionalidad. Sin embargo, creo que hay es necesario precisar algunas categorías de análisis e iluminar ciertos puntos. Lo primero se debe al vocabulario empleado, cito tus palabras: “En la mayoría de los países latinoamericanos […]exista [sic: existía] una gran diversidad cultural, pero esta diversidad cultural se dio de una manera obligada e impuesta, al punto que surgió una transculturización reprimida ante la sociedad”. Los territorios americanos en épocas prehispánicas ya tenían una inmensa diversidad cultural que se expresó en diversas formas culturales, para muestra un botón: las más de 500 lenguas indígenas que incluso hoy son de uso corriente en ciertas comunidades de Centroamérica. En consecuencia, no es sensato afirmar que la diversidad cultural fue “impuesta”, puesto que ésta es una característica que definía a los pueblos americanos antes del proceso de conquista y colonización. En esta misma frase hay una contradicción flagrante, me refiero a la idea de una “transculturización reprimida”. Si has leído a los teóricos (Fernando Ortiz o García Canclini, por ejemplo) que han desarrollado los conceptos de transculturización y aculturación te darás cuenta de que un rasgo intrínseco del proceso de aculturación y transculturación es que es evidente, patente y jamás reprimida. En todo caso, los rasgos culturales que se reprimen son los de las culturas colonizadas, en este caso las americanas. En sí misma, la transculturación implica una acción represiva y no reprimida. Por último, es poco adecuado hablar de “mezclas” teniendo en el lenguaje vocablos más precisos como sincretismo (en lo religioso), mestizaje (en lo étnico), creolización (en lo lingüístico), fusión (en la música) o hibridación (en los contactos entre lo popular y lo urbano). Otro elemento con el que se debe tener cuidado es con esa aseveración dogmática de que “todos somos negros”. Este tipo de frases reivindicativas son plausibles en contextos proselitistas, pero no en el ámbito de las reflexiones sobre la Historia y la Antropología. Si bien el mestizaje (y más aún el que se dio en la cuenca del Caribe) es una realidad innegable, también es innegable que los venezolanos no son sólo negros, sino también indios, italianos, españoles y portugueses. De todas maneras, valoro su iniciativa de incursionar en estos temas, sólo quiero compartir contigo algunas impresiones para enriquecer las discusiones sobre estos tópicos tan interesantes.

    Un saludo cordial.

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